Qué es el uso de CFDI
Es una clave que indica para qué va a usar tu cliente la factura: para deducir una compra de mercancía, un gasto general, un activo fijo, o para una deducción personal como honorarios médicos o colegiaturas.
Lo importante: el uso lo define tu cliente, no tú. Tú solo lo capturas. Si no te lo dice, pregúntaselo antes de timbrar.
Los que más se usan
G03, gastos en general. El comodín para la mayoría de los servicios entre negocios: consultoría, diseño, mantenimiento, publicidad.
G01, adquisición de mercancías. Cuando tu cliente compra producto para revender o para producir.
G02, devoluciones, descuentos o bonificaciones. Para notas de crédito.
S01, sin efectos fiscales. Cuando tu cliente no va a deducir nada, por ejemplo una persona física que no declara ese gasto, o facturas a público en general.
D01 a D10, deducciones personales. Honorarios médicos, gastos funerarios, colegiaturas, intereses hipotecarios. Solo aplican a personas físicas en su declaración anual.
El error típico
Facturarle a una empresa con S01 "porque es más fácil". La factura es válida, pero el cliente no puede deducirla. Te la pide cancelar y volver a emitir con G03. Mientras tanto, el pago se detiene.
El otro: poner G01 a un servicio. G01 es para mercancía, no para honorarios.
Desde CFDI 4.0 hay una validación extra
El uso de CFDI tiene que ser compatible con el régimen fiscal de tu cliente. Si le pones una deducción personal a una persona moral, el timbrado falla. Por eso conviene tener su Constancia de Situación Fiscal a la mano: ahí viene su régimen.

